Bitácora
El día que entendí que no había que seguir trabajando el ego… había que decir basta
Este encuentro del Camino del Guerrero aborda un punto decisivo: dejar de “trabajar” el ego y tomar una decisión real sobre cómo existir.
A través del Acecho, se observa al ego sin identificarse con su miedo, duda o historia personal, y se recupera la autoridad interior para avanzar.
El texto propone pasar del pasado que pesa al recuerdo de lo que ya somos, anclar el brillo del alma en libertad, disfrute y confianza, y comprender la relación profunda entre amor, dinero y apertura del corazón.
No es un contenido para entender más, sino para salir del círculo y existir distinto.
Ética cuántica: el día que entendí que “sanar al otro” puede ser ego
«Gente que quiere ser luz pero sigue jugando al triángulo de víctima, salvador y victimario. Hoy ordenamos una idea clave: cómo la ética define lo que manifestás y por qué ‘sanar al otro’ a veces es puro ego disfrazado.»
